Encuentro digital en Dilmot

Saludos a todos.

Os anuncio un encuentro digital en la plataforma Dilmot, a la que podéis acceder desde aquí:

https://ivanincerti.dilmot.com/streams/encuentro-digital-con-ivan-incerti

Responderé a todas las preguntas, prometido 😉

Entrevista al autor

Hoy hemos entrrevistado a Iván Incerti, creador de la saga “Crónicas de Ampiria” y administrador de la web goldesnword.net donde hemos tenido el privilegio de conocerle durante varios años ya. Los entrevistadores somos Antonio del Castillo y Alberto Rogriguez (los pobladores anthony y camus en la web, respectivamente).
Agradecemos a Iván que nos haya atendido para esta entrevista.

Antonio del Castillo
Alberto Rodriguez

– ¿Cuándo brota en tu cabeza la idea de ponerte a escribir? ¿Llega un día, así de repente, y te dices “quiero escribir una novela” o hay antes una proyección que te lleva a ese objetivo?

Es complicado de responder sin recaer en tópicos, la verdad. Quiero pensar que me animé a escribir porque quería ver mi imaginación plasmada en una historia legible. Buscas darle forma a esas historias que te vas formando en tu mente, películas y guiones inspirados en otras obras que lees y ves, pero que de alguna forma, no te llenan del todo. Cada persona es única en su forma de moldear los sentimientos que experimenta al leer un libro. Yo puedo ver una historia épica donde otros vean un simple cuento de hadas, mientras que otro grupo considera esa narración como algo esperpéntico.

– ¿Has recibido algún premio o condecoración en el ámbito de la escritura?

No, ninguno. Podría retroceder en el tiempo para referirme a redacciones del instituto o similares, pero no considero que dichos premios deban salir a colación. Esos escritos eran folios rellenados por un niño/adolescente, mientras que ahora soy un adulto con una forma distinta de pensar, imaginar y escribir.

– ¿Dónde te gusta más ponerte a escribir? ¿En qué sitio?

En mi casa, en silencio o con música evocadora (ópera o música instrumental). Fuera de ese entorno me costaría, la verdad.

– ¿Y a qué hora tienes una mejor inspiración?

Supongo que por la tarde, aunque si te soy sincero, lo hago cuando tengo tiempo libre. Hay veces que no puedes escoger el tiempo de ocio, sino que él te elije a tí.

– ¿Para qué sirve escribir? ¿Cuál es la finalidad?

Te diría que volcar tu imaginación en un libro, en una historia. Sirve para transmitir un legado que es parte de tí. Es tu pensamiento, tu imaginación plasmada en un mundo imaginario, una historia épica, un poema evocador o un tratado de aprendizaje o autoayuda. Todo tiene cabida en la literatura, porque las personas somos capaces de estrujar nuestras mentes en infinidad de pensamientos distintos. Esa es la belleza de las letras, que cada cual, tras leerse un libro, imagina dicho mundo de forma parecida pero con matices distintos.

– ¿Qué es lo más satisfactorio para un escritor? ¿Las ventas? ¿Las opiniones que te hagan? ¿Los premios y reconocimientos obtenidos?

El conjunto de todo es satisfactorio, claro está. ¿Lo más satisfactorio? Yo te diría que haya un grupo de gente a la que le guste lo que has escrito. En la literatura hay que tener presente que hay gustos de toda índole, y lo que yo puedo considerar una obra maestra, otro puede considerarlo algo mediocre (siempre y cuando estemos hablando de un escrito con un mínimo de calidad, claro está). Lo más satisfactorio es que exista ese grupo afín a tus letras, aunque sea un grupito pequeño.

– ¿Crees que un escritor siempre deja algo suyo en los libros que escribe?

Sin lugar a dudas. Podemos errar con un estilo deficiente, descripciones rimbombantes o diálogos pobres, pero lo que sí está claro es que el argumento nos identifica al 100%. Yo puedo escribir una novela sobre una ballena blanca a la que quiere dar caza un capitán de barco obsesionado, y aunque no hubiera leído “Moby Dick” pero sí tuviera su argumento básico, ambas novelas serían muy distintas. Y no estoy hablando del estilo y forma de escribir, que es evidente que será distinto, sino a la trama en sí, enfocada de forma muy dispar entre lo que yo haga o lo que hizo Herman Melville.

– ¿Crees que hombre y mujer escriben con distinta pluma?

Yo creo que no, sin profundizar mucho en las variables genéticas o sentimentales que cada sexo sea capaz de evocar. Cada uno escribe según su carácter, expresión e imaginación.

– ¿Cómo sabes que lo que has escrito ya está cerrado? ¿Cuándo saber que ese capítulo está bien así y puede ser cerrado?

Nunca lo sabes, la verdad. Debes convencerte de que está cerrado, porque sino, no lo cierras nunca. Es un ejercicio de control y convencimiento, un entrenamiento mental que te debe guiar a medida que vas rellenando hojas con letras.

– ¿Cómo ves el sistema editorial y de publicación hoy en día?

Con la entrada de los medios digitales como fachada para anunciar tu obra, se está despertando un gigante muy grande y agradecido. Cada día aparecen nuevos libros, algunos ofrecidos por editoriales importantes mientras que otros son de autores autopublicados que buscan su primer reconocimiento en este mundillo. Encuentras casi de todo, lo que es de agradecer. Como punto negativo a este método de aceptarlo todo y pasar por encima del control de una editorial, está que te encuentras con libros poco cuidados en su interior, con una maquetación errónea o (lo peor) con faltas ortográficas de todo tipo.
Una editorial es símbolo de confianza, aunque hoy por hoy están tan saturadas que no pueden abastecer todo lo que se les envía, motivo por el que los escritores recurren a la autoedición. E insisto en que esta última no es una opción mala, ni mucho menos, aunque cuesta que transmita confianza en los lectores, como es evidente.

– ¿Cómo ves el trato que se le da a la cultura en España?

Le damos un aprobado. Aún tenemos que avanzar para hacer más fiable nuestra cultura, abaratando procesos (registrar un ISBN con datos ricos son unos 50 euros) y haciendo que los registros sean más sencillos de hacer vía digital. Si quieres registrar tu obra como propiedad intelectual, debes iniciar una serie de trámites y desplazamientos físicos a la administración que carecen totalmente de sentido. Se debería poder hacer todo por vía telemática, mucho más sencillo, rápido y cómodo para todos.
En lo relativo a publicidad, como dije antes, pocas editoriales nacionales están en la labor de empujar a los nuevos escritores (donde me incluyo) a darse a conocer. Esperan que seas alguien, que estés vendiendo o que tengas muchas visitas en tus libros anunciados, para luego contactarte a para un posible contrato. Ante esa situación, no te queda otra que buscarte la vida por otro lado, o bien autoeditando, coeditando o buscándote una editorial extranjera que sí quiera darte esa oportunidad. Es una pena, porque en este país hay mucho nivel literario.

– ¿Cuál es el público al que te gusta más escribir o con el que te sientes más identificado en tus letras? Edad, sexo, clase social…

No pienso en ello, la verdad. Es evidente que no estoy escribiendo para niños pequeños, al no ser cuentos infantiles, aunque tampoco me gusta englobarme en un grupo concreto de edades, sexos o clases sociales. Escribo para quien le guste ese género de fantasía, de novela negra o del género que esté tocando en ese libro en cuestión.

– ¿Cuál es el género que más te dusta desarrollar en tus novelas? Ciencia ficción, histórico, thriller…

Fantasía épica. Te permite crear y describir un mundo tal cual tú quieras, con sus propias normas y leyes físicas. Creas ciudades, razas imaginarias, magias deslumbrantes, idiomas extraños, climas imposibles… el límite es tu imaginación.
Si tocas otro género basado en la vida real, debes ajustarte a las normas históricas. No puedes ubicar un Boeing 707 en plena Guerra mundial (anacronismo), ni inventarte el precio de un café en los años 50 en pleno centro de Madrid. Ese ambiente que da forma a tu historia fue real, y debes ajustarte a esa realidad.

– ¿Ebook o papel para leer un libro?

Yo sigo prefiriendo leer en papel. Me gusta tener el peso del libro y poder pasar sus hojas físicas. Los ebook son un formato en auge que debe seguir subiendo, pues la facilidad de tener cientos de libros al alcance de un dispositivo es una comodidad muy importante. Imaginaos tener 1000 libros en el salón de tu casa… Además, el ahorro es cuantitativo para el lector, pues por un par de euros tiene el libro en formato digital, mientras que el mismo en papel se encarece por costes de impresión y distribución.

– ¿Dónde te ves, de aquí a unos años, en esto de la escritura?

Siempre que pueda, seguiré escribiendo. Es un hobbie como cualquier otro, me relaja y lo seguiré haciendo mientras el tiempo me lo permita. Por falta de ganas no será, desde luego.

– ¿Cuál consideras que es tu mejor libro, hoy por hoy? ¿Por qué ese escrito? ¿Es “Crónicas de Ampiria” tu saga-obra predilecta? ¿El hijito al que más quieres?

Es complicado decantarse por uno, sobre todo si tenemos en cuenta que solo tengo tres libros publicados. “Crónicas de Ampiria” es muy importante para mí, es mi bautizo en este mundo, además de describir un mundo que siempre he tenido flotando en mi imaginación. Es como dar rienda suelta a tu fantasía, pero en vez de en la vida real, en unas hojas. Por ello, “Crónicas de Ampiria” sí sería mi obra predilecta, al menos hoy por hoy.

– ¿Qué ingredientes crees que debe tener una novela para considerarse apta para ser leída? ¿Número mínimo de páginas, por ejemplo?

Estar bien escrito, solo eso. Los lectores compran un libro cuya temática les atrae, algo para disfrutarlo, y por ello, no pueden encontrarse luego con errores tipográficos, ortográficos o incluso de redacción. Un escritor debe formarse para serlo, estudiando cuales son las normas que se deben seguir para las redacciones, los diálogos y los pensamientos de los personajes, los saltos de línea, etc. No se puede escribir una novela según se te van ocurriendo las ideas, plasmándolas como si el lector supiera que ahora está hablando tal personaje o que ahora es el narrador.
El número de páginas no es dictamen para discriminar una novela de otra, al menos dentro de unos límites comprensibles. Si alguien me dice que ha publicado una novela de 30 folios, le respondería que más bien es un relato corto. Y no es desprestigiarlo ni nada de eso, pero no podemos hablar de novela sin cumplir unos mínimos aceptados por el protocolo establecido socialmente.

– ¿Cuánto tiempo te lleva escribir un libro, contando todas las partes, desde diseñar el guion básico hasta tener todos los capítulos cerrados?

Depende de la extensión, género de la novela, si tienes las ideas claras y… ¡del tiempo disponible! Por término medio, y seguramente equivocándome en mi estimación, te diría que un mínimo de 6 meses, aunque lo normal es 1 año. Ya te digo que es algo muy subjetivo, depende de cada persona, de la novela y del tiempo disponible para alimentar ese proceso.

– ¿Qué escritor consideras una inspiración o cual recomendarías sobre el resto?

Esta es la pregunta que más temía que me hicieran, decidirme por un escritor sobre el resto. Hay tantos notorios y con tan buena habilidad literaria, que es casi imposible dar una respuesta sin errar. Conan Doyle fue un ministro en la novela policíaca, al igual que Agatha Christie, mientras que Robert Jordan o Sanderson hacen lo propio en la fantasía épica. Luego están los escritores basados en dramas, como Alejandro Dumas, Gabriel García Márquez o Isabel Allende, para luego pasar a los de terror, con el rey Stephen King o Anne Rice coronando mi podium… podría seguir así hasta el infinito, pero como se trata de citar a uno solo, te diré que es Julio Verne. Fue un visionario en sus escritos, plasmando cómo sería el futuro en cada novela que escribía y -sobre todo- marcando unos argumentos que solo él supo tramar, ciencia ficción para sus lectores de entonces, historia para los de hoy en día.

– ¿Y cuál consideras horrible y no recomendarías bajo ningún concepto?

Todo escritor merece un aplauso por haber sido capaz de crear su historia. Hay géneros, narraciones y formas de escribir que te gustan más que otras, pero ello no significa que merezcan ser crucificados estos últimos.

– En la última novela “El códice Voynich”, Vincent Arcadio esboza una frase que dice “No, créeme… esta gente está consumida por el fanatismo. Abrazan su religión imponiéndola sobre el resto de gente, dando comienzo a una tiranía ciega. Cualquiera que guíe su vida con exigencias y asesinatos tras leer un libro santo, o es un pobre idiota o es un fanático de mierda.”, refiriéndose a la hermandad que los persigue. ¿Hay algo de crítica social en esta frase, en relación a los grupos extremistas religiosos que están atentando en países europeos?

Puede aplicarse a ese grupo de asesinos, sin lugar a dudas. Aquel que siga una religión, debe hacerlo para ser mejor persona tanto consigo mismo como con el resto. Si matas eres un asesino, y si matas en nombre de una religión, eres un fanático y un asesino. Creo que eso es algo evidente para cualquiera.

– ¿Cuál es tu personaje favorito en “Crónicas de Ampiria” o con cuál te sientes más identificado?

Pregunta con trampa esta que me haces… ningún escritor mataría a su personaje favorito ¿verdad? Digamos que todos son predilectos para mí. Si tuviera que escoger a alguno de ellos, diría que el caballero Leonardo y la sacerdotisa Lilian son los que tengo más cercanos a mi corazón.

– ¿Cuál es tu siguiente proyecto literario a medio plazo?

La tercera parte de la saga “Crónicas de Ampiria”.

– ¿Qué es para tí lo más hermoso de la lectura de un libro?

Poder ver ese mundo que el escritor intenta transmitirte con sus letras. Imaginar lo que se está describiendo y poner rostro a los personajes que están hablando es lo más hermoso de una novela, es magia en esta puro.

– ¿Se puede vivir de escribir?

No, desde luego que no. Si eres un bestseller, con una editorial fuerte detrás tuya alimentando tu cuenta corriente, sí, aunque eso solo llega a unos pocos. Uno debe escribir por hobbie, como a quien le gusta hacer footing o ciclismo en ruta, y no para hacerse millonario.

– Y por último… ¿qué le dirías a los jóvenes escritores que empiezan por primera vez en este mundillo de la escritura?

Que lean mucho antes de escribir y que escriban con toda la constancia que tengan. No se trata de escribir por escribir, sino de escribir para enamorar.
Igualmente, les animaría a que tuvieran paciencia con todo el mundillo editorial y que no sufran por ello, pues hoy en día hay muchas alternativas fuera de una editorial.

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